GE Aerospace ha anunciado que ha probado con éxito un prototipo de motor hipersónico en su base de Niskayuna, Nueva York, que combina los principios de un motor a reacción de flujo directo y un motor de detonación rotativa.
En el futuro, una central de este tipo podrá utilizarse no sólo en misiles, sino también en drones y aviones.
La empresa dijo que una versión a escala real de este motor debería aparecer en 2024.
GE Aerospace considera que el nuevo sistema de propulsión es práctico, ya que funciona tanto a velocidades supersónicas (menos de Mach 3) como hipersónicas (más de Mach 5). La versión de serie debe ser más pequeña y ligera que sus análogas, y la ausencia de piezas móviles hace que el motor sea sencillo y fiable tanto en funcionamiento como en mantenimiento.
La tecnología hipersónica tiene el potencial de revolucionar la industria aeroespacial, pero volar a más de cinco veces la velocidad del sonido exige una gran innovación, y esto incluye no sólo nuevos materiales y componentes electrónicos resistentes al calor, sino también motores que puedan proporcionar a los vehículos hipersónicos un vuelo estable y, lo que es más importante, maniobrable.
Actualmente, muchos prototipos de cohetes hipersónicos son planeadores: suben a gran altura, alcanzan velocidades hipersónicas y se sumergen. A partir de ese momento, sólo la gravedad y la inercia son su fuerza motriz. Y esto limita gravemente el alcance, la maniobrabilidad y la eficacia general del avión o misil.
Lo ideal es un motor que pueda propulsar el vehículo durante la mayor parte del vuelo. Esto permitiría un vuelo estable a altitudes más bajas, una mayor autonomía y una mayor maniobrabilidad.
Para velocidades hipersónicas, un motor a reacción de flujo directo es muy adecuado, pero estos sistemas no funcionan bien a velocidades supersónicas bajas, por lo que el vehículo debe ser acelerado por un vehículo lanzador hasta que sea lo suficientemente rápido como para activar el sistema de propulsión a reacción de flujo directo.
Para evitar este problema, GE Aerospace ha creado un motor híbrido que combina los principios de un motor a reacción de flujo directo y un motor de detonación rotativa. Cada parte de este motor funciona bien a ciertas velocidades.