Según él, el caza chino disparó bengalas a unos 300 metros por delante del helicóptero MH-60R de la Marina Real Australiana y a una altura de unos 60 metros por encima de él. El incidente se produjo cuando el buque de guerra australiano se encontraba en el Mar Amarillo como parte de la Operación Argos, destinada a vigilar el cumplimiento de las sanciones de la ONU contra Corea del Norte.
Canberra ha calificado de “peligroso y poco profesional” el comportamiento de la tripulación del caza chino y ha expresado su profunda preocupación por la seguridad de sus militares.