Los investigadores dirigidos por el profesor Li Jianbin destacan la versatilidad de la fuente de microondas. Se observa que puede desempeñar varias funciones, entre ellas la operación de radar, la vigilancia de objetivos en tierra, agua o cielo, y la creación de interferencias electrónicas.
El diseño compacto facilita el ajuste del arma para adaptarla a diferentes drones. El sistema también puede utilizarse en modo “plug-and-play”.
A diferencia de las pequeñas fuentes de microondas convencionales, que suelen tener una potencia y una gama de frecuencias limitadas, el nuevo desarrollo se posiciona como un cambio de juego. Puede operar en una gama de frecuencias ultraancha y competir con armas más grandes, como los aviones profesionales de guerra electrónica.
El componente principal del sistema es una lámpara de ondas viajeras. Aunque esta tecnología se ha utilizado tradicionalmente como generador de microondas, los científicos chinos la han reconvertido en una antena ultrasensible que elimina la necesidad de un radar independiente en el dron. Esta innovación, combinada con un diseño compacto, hace de esta tecnología una poderosa herramienta para la guerra electrónica.