NGI (Next Generation Interceptor) es un proyecto de la corporación aeroespacial estadounidense Lockheed Martin para desarrollar un interceptor antimisiles de largo alcance de nueva generación para el sistema nacional de misiles Ground-Based Midcourse Defence (GMD).
El misil, basado en un silo, está diseñado para interceptar misiles balísticos intercontinentales en la atmósfera.
Funcionando en el sistema GMD, se espera que el nuevo interceptor se convierta en el primer escalón de la defensa antimisiles estadounidense.
El progreso y los detalles del desarrollo se mantienen en secreto, pero se sabe que el proyecto se lanzó en 2019 como parte de un concurso de la Agencia de Defensa de Misiles.
En 2023, la fase de diseño del interceptor se completó y fue aprobada por la comisión de la Agencia.
En su día, la empresa informó de que el prometedor interceptor funcionaría con una tecnología “hit-to-kill” mejorada, que prevé una derrota garantizada por colisión directa de la ojiva cinética del interceptor con un misil enemigo.
La aplicación del principio “hit-to-kill”, que garantiza el desvío del objetivo y su destrucción física, implica el uso de un sistema de guía por radar activo en el misil.
Lockheed Martin también hizo una demostración del aspecto previsto del misil interceptor avanzado que se está desarrollando en el marco del programa NGI.
Ahora, con la aprobación de la Agencia de Defensa de Misiles, Lockheed Martin ha pasado a la fase de diseño detallado, que implica probar los elementos de hardware y software del IGN.