Una tormenta eléctrica en el aeropuerto de Bruselas fue una de las causas del retraso de 476 días en la salida del avión de transporte gigante ucraniano An-124 Ruslan, según declaró el piloto de la compañía Antonov Airlines

Dmitry Antonov en su canal de YouTube.

Según el piloto, el 18 de agosto de 2004 volaba de Gostomel a Bruselas para recoger carga y volar a Bakú.

“En Bruselas, nos quedamos atascados y desconectamos. Inmediatamente salí a ver la carga y me encontré con nuestro emocionado agente. Me dijo que había agentes judiciales en la entrada del aeropuerto y querían detener el avión”, cuenta Antonov.

En aquel momento, existía un litigio entre la empresa TMR Energy Ltd, con sede en Chipre, y el Fondo de Propiedad Estatal de Ucrania por la refinería de petróleo de Lisychansk. Los chipriotas ganaron el caso en el Tribunal de Arbitraje de Estocolmo y, sobre esta base, comenzaron a solicitar el embargo de propiedades ucranianas en el extranjero. Para entonces ya se había detenido en Canadá a un ucraniano An-124 Ruslan.

Según Antonov, decidió salir inmediatamente de Bruselas, solicitó permiso para volar a Luxemburgo y empezó a dirigirse a la pista en 5 minutos. Para ganar tiempo, decidieron despegar inmediatamente, sin precalentar los motores.

Y entonces el despachador le dice a Antonov: “El aeropuerto está cerrado. Hay una tormenta sobre el aeródromo. Espere un retraso de 10 minutos”.

“Pasan 10 minutos, el aeropuerto abre, pero nos dicen que no vamos a ninguna parte. El vuelo está prohibido”, comparte sus recuerdos el piloto ucraniano.

La situación se resolvió en apenas año y medio, y el AN-124 Ruslan pudo despegar de Bruselas el 7 de diciembre de 2005. También se la llevó Dmitry Antonov.

“Me dijeron que el que traía el avión era el que se lo llevaba”, recuerda el piloto.