Los minirobots sacacorchos son capaces de destruir coágulos en los vasos sanguíneos, donde pueden administrarse mediante una simple inyección. La tecnología ya se ha probado en la aorta y los riñones de un cerdo, donde los robots se controlaban mediante un imán.
El Nuevo Atlas habla del invento.
Gracias a la forma de sacacorchos desarrollada para los minirrobots por científicos de la Universidad de Twente, podrán desplazarse por los vasos sanguíneos, donde alcanzarán los coágulos y los destruirán.
Sin embargo, a diferencia de los métodos quirúrgicos actuales para tratar los coágulos sanguíneos, los nuevos robots pueden controlarse a distancia. Para ello, se colocaron en su interior imanes de tamaño milimétrico, que guiarán a los robots en la dirección correcta con la ayuda de un campo magnético giratorio exterior.
En las pruebas, los robots se colocaron en vasos sanguíneos reales que conectaban la aorta y los riñones extraídos de cerdos. Un brazo robótico con un imán también podría controlar los robots, dirigiéndolos contra el flujo sanguíneo a una velocidad de 120 mililitros por minuto.
A pesar de que el flujo sanguíneo puede ser más rápido en los vasos sanguíneos humanos, según los desarrolladores, un campo magnético más fuerte permitirá a los robots pasar también a través de ellos.
Además, aunque hasta ahora los robots sólo se han probado para combatir coágulos sanguíneos, también pueden utilizarse para administrar fármacos a los órganos adecuados.