Esta innovación promete transformar la forma de utilizar las gafas inteligentes, permitiendo a los usuarios interactuar con el mundo que les rodea a un nuevo nivel. Sin embargo, según el New York Times, el sistema aún se enfrenta a ciertos retos, como la precisión para identificar objetos, especialmente los situados a distancia o detrás de obstáculos, así como para traducir idiomas, incluso los exóticos.
A pesar de estas dificultades, las gafas ya están a disposición de un grupo selecto de usuarios en Estados Unidos a través de un programa de acceso anticipado. Meta está trabajando activamente para superar estas deficiencias, esforzándose por hacer que la nueva función sea más fiable y útil para un amplio abanico de usuarios.