Actualmente, los servicios de Starlink son legales y están disponibles en 72 países donde la empresa tiene todas las licencias necesarias. Sin embargo, hay casos en los que el equipo de acceso a Internet se compra en un país y se utiliza en otro, lo que infringe las leyes y normativas locales. Por este motivo, SpaceX ha decidido suspender sus servicios en estos países hasta que la situación se resuelva de acuerdo con las normas.