El sprite rojo es una forma rara de rayo en la alta atmósfera cuya existencia se confirmó hace unos 30 años.
Estas descargas de plasma frío se producen sobre nubes de tormenta que se forman a una altitud de entre 40 y 100 kilómetros tras el impacto de un potente rayo. La sustancia no se calienta a temperaturas muy elevadas.