La demanda cuestiona el concepto de “uso justo” de contenidos web para el entrenamiento de la inteligencia artificial, que defienden las empresas tecnológicas. El New York Times insiste en que ese uso de su propiedad intelectual sin contraprestación ha sido “extremadamente lucrativo” para los demandados, contribuyendo a un aumento significativo de su valor.

La demanda reclama miles de millones de dólares por daños y perjuicios y la destrucción de los modelos de IA entrenados con los materiales de la publicación. Este incidente podría desencadenar una batalla legal sobre las tecnologías de inteligencia artificial generativa con implicaciones de largo alcance para el futuro del negocio de la publicación de noticias.

OpenAI y Microsoft aún no se han pronunciado sobre la demanda.