Un grupo de químicos de la Universidad de Ámsterdam ha desarrollado un robot autónomo de síntesis química llamado RoboChem, capaz de superar a los químicos humanos en rapidez, precisión e ingenio. El robot está equipado con una unidad de aprendizaje automático basada en IA que le permite optimizar las condiciones de reacción, identificar nuevas moléculas e incluso reproducir investigaciones publicadas anteriormente.
RoboChem utiliza la “química de flujo”, un nuevo enfoque que sustituye los tradicionales vasos de precipitados, matraces y otros instrumentos químicos por un sistema de pequeños tubos flexibles. El robot mezcla a fondo las sustancias de partida y las dirige a través de un sistema de tubos hasta el reactor. A continuación, unos potentes LED desencadenan el proceso de conversión molecular activando el fotocatalizador en la mezcla de reacción. Las moléculas resultantes se identifican mediante un espectrómetro de RMN automatizado y se transfieren a un sistema de inteligencia artificial para su posterior análisis.
Los investigadores descubrieron que el rendimiento de RoboChem es superior al de los métodos tradicionales en aproximadamente el 80% de los casos. También puede detectar reacciones que requieren una iluminación mínima, que los químicos humanos no serían capaces de predecir. Además, RoboChem genera un conjunto de datos completo y exhaustivo que incluye tanto resultados positivos como negativos, lo que proporciona información valiosa para la futura química impulsada por la IA.